Con la promulgación del Código Hays (1934) los personajes femeninos perdieron muchos matices. Hasta entonces, las pre-code girls actuaban al igual que los hombres pero con armas de mujer, con todo lo que ello implica. Norma Shearer con The Divorcee (Robert Z. Leonard, 1930) o Greta Garbo en Anna Christie (Clarence Brown, 1930), abanderaron una nueva forma de mostrarse en escena, un prototipo de mujer que cuestionaba sin tapujos su papel en la sociedad.
Argumentalmente, muchos de los pre-code films que tenían como protagonista a una mujer versaban sobre temas considerados impropios por los sectores más píos de la sociedad norteamericana. El adulterio, la prostitución, el aborto, la sexualidad... eran tratados con total normalidad, no sólo por los estudios, sino también por el público femenino, que parecía querer identificarse con muchas de estas heroínas. La libertad sexual de las actrices en la pantalla no sólo se reflejaba argumentalmente, sino también estilísticamente. El "insinuar" y el "mostrar" eran recursos necesarios para embaucar a los hombres, quienes quedaban relegados, a veces, a simple objeto de deseo. Design for living (Ernst Lubitsch, 1933), por ejemplo, es un auténtico ménage á trois capitaneado por Miriam Hopkins, quien ora está con Gary Cooper, ora con Fredric March.
Quizás, dentro de este catálogo fascinante de mujeres, destaca Lily Powers (atención al apellido), la protagonista de Baby Face (Alfred E. Green, 1933). Lily, interpretada magistralmente por Barbara Stanwyck, es utilizada por un padre sin escrúpulos para alegrar las noches de los muchachos que tras salir de la fábrica desean un rato de diversión. Un viejo zapatero, quien también frecuenta esta suerte de bar clandestino, le aconseja que lea a Nietzsche y saque partido de su belleza para conseguir de los hombres lo que se proponga.
Y así comienza a trepar Lily Powers/Baby Face.
Una mirada es más que suficiente para conseguir del portero que la deje acceder al rascacielos en donde está un gran banco. A base de coqueteos y otras artes, Lily asciende pisos. No sólo presenciamos las estrategias amatorias de la mantis; además, el realizador nos muestra con la cámara cómo Baby Face va escalando posiciones (pisos) hasta llegar a las oficinas más altas (y jugosas), hasta convertirse en secretaria del director de la entidad. En el camino ha dejado varios cadáveres, entre ellos, los de un jovencísimo John Wayne, quien apenas aparece en pantalla un minuto.
Extrapolando el argumento, en realidad podríamos hallarnos ante una psicokiller. El modus operandi es similar al fin y al cabo. No asesina, pero consigue la ruina de sus víctimas.
Entre 1929 y 1934 se produjeron multitud de películas en donde las mujeres llevaban la voz cantante. Lamentablemente, con la llegada del Código Hays se perdieron muchos de estos personajes, muchas pre-code girls que hacían las delicias del respetable. Afortunadamente, hoy podemos recuperalas sin rasgarnos las vestiduras: ahora, como antes de 1934, para mostrar la piel no es necesio rasgar un vestido.
Y así comienza a trepar Lily Powers/Baby Face.
Una mirada es más que suficiente para conseguir del portero que la deje acceder al rascacielos en donde está un gran banco. A base de coqueteos y otras artes, Lily asciende pisos. No sólo presenciamos las estrategias amatorias de la mantis; además, el realizador nos muestra con la cámara cómo Baby Face va escalando posiciones (pisos) hasta llegar a las oficinas más altas (y jugosas), hasta convertirse en secretaria del director de la entidad. En el camino ha dejado varios cadáveres, entre ellos, los de un jovencísimo John Wayne, quien apenas aparece en pantalla un minuto.
Extrapolando el argumento, en realidad podríamos hallarnos ante una psicokiller. El modus operandi es similar al fin y al cabo. No asesina, pero consigue la ruina de sus víctimas.
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| Baby Face |




31 comentarios:
Hoy en día existen varias Baby Faces ocupando despachos en las instituciones gubernamentales de la comunidad y ayuntamientos madrileños.
Estupendo análisis pre-code Hays que se cargó muchas libertades de expresión en el cine pero que a cambio ejercitó a los guionistas el arte de la sutilidad para sugerir más que mostrar.
Bsote
Resulta más interesante cuando te insinuan algo que cuando resulta muy muy evidente.
La sutileza, el utilizar los objetos como hacia el gran Lubitsch y más tarde el más ferviente de sus discipulos B. Wilder, dejar algo para que trabaje la imaginación. Otra cosa es "censurar" cualquier atisbo de naturalidad determinados temas que se volvieron 'invisibles' como pretendia en famoso código.
Muy interesante DeWitt, desde luego los guionistas y directores se las vieron y desearon para sacar adelantes ciertas historias, menos mal que todo es "recuperable".
Un bico y felicidades por tu entrada que me ha resultado muy femenina y feminista ¡ ole!
...traigo
ecos
de
la
tarde
callada
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
COMPARTIENDO ILUSION
YO CONFIESO
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...
ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE LABERINTO ROJO LEYENDAS DE PASIÓN, BAILANDO CON LOBOS, THE ARTIST, TITANIC SIÉNTEME DE CRIADAS Y SEÑORAS, FLOR DE PASCUA …
José
Ramón...
Interesante análisis. Bárbara siempre estaba mas convincente interpretando mujeres tremendas.
Un abrazo
Hola de Witt! Jean Harlow por ejemplo, fue una de aquellas actrices que se hicieron populares por su modernidad y su poco pudor a la hora de mostrar el cuerpo; recuerdo una película suya en la que se le transparentaba el pecho totalmente pues iba sin sujetador, o en "La caja de Pandora", donde podemos admirar a una Louise Brooks, esplendorosa mostrando escote con un vestido de satén blanco, que dejaba poco a la imaginación. "Baby Face" me dejó impresionada la primera vez que la vi pues me preguntaba como en aquella época se habían atrevido a retratar en el cine este prototipo de mujer, ya que me los imaginaba puritanos a más no poder.¡Qué poco sabía entonces de cine! Hoy en día me doy cuenta de lo mucho que han aprendido los que se dedican a esto del cine de sus tatarabuelos jajajaja. Antes del código Hays se filmaron películas maravillosas como "Calle 42" o "El enemigo público", aunque después con censura y todo, que ya se encargaban de una u otra manera de burlar, también se han quedado títulos para el recuerdo. Me ha encantado esta entrada, es que todo lo relacionado con los años veinte y treinta me apasiona. Un beso querido deWitt
Me interesa mucho a mí también, amigo deWitt, la etapa pre-code en Hollywood. Pero en el análisis sobre la misma no deberían olvidarse dos consideraciones:
1. El código Hays no fue una medida tomada por el Gobierno estadounidense (América no es Europa),sino que fue acordado por los propios estudios al comprobar que el cine, literalmente hablando, se "desmadraba"...
2. Uno revisiona las pelis de este periodo y observa que no todo era "liberación". Era impune, por ejemplo, el maltrato a las mujeres y a los niños, o los crímenes sin castigo, la igualación víctimas/verdugos, el alcoholismo, etc. En fin, que el destape era un desmadre...
Salucines
De películas anteriores al nefasto código, de chicas provocativas, la segunda versión de Sadie Thompson: "Rain". Aquí va un spam de una reseña antigua:
http://elblogdeethan.blogspot.com.es/2008/02/lluvia-rain-de-lewis-milestone-1932.html
por si te apetece leerlo.
Muy interesante el tema. Un abrazo
Realmente es muy interesante!!!!
En quien primero he pensado ha sido en Marlene Dietrich y sus películas pre-code con Sternberg.
Me apunto todas las pelis que citas en esta entrada-pues aparte del cine de la Garbo o la Dietrich he visto poco pre-code films.
Feliz finde!!!!!
PD1: Alexa también me ha recordado la escena de El Paciente Inglés. Yo sin embargo la había olvidado.
PD2: se me pasó contestarte tu comentario sobre Buñuel y la comida en casa de Cuckor. Fue una lástima no encontrar una buena foto del evento, pues iba a ser un apéndice de la entrada.
Yo siempre he sido más de insinuar que de enseñar, de hecho me pone enfermo la cantidad de escenas de sexo gratuito y sin sentido que hay en muchas de las películas actuales...
A mi tambén me gusta mucho la etapa precode, desde luego hay cine hecho con tal descaro para la época que parece imposible. Realizar Desing for living es todo un atrevimiento, a mi me parece la más adelantada a su época.
Estupendo post, Kike.
Saludos
El arte siempre ha sabido sobreponerse a la censura y ha salido airoso. Tras cada Baby face, femme- fatale, lolita, existía una vida muchísimo más interesante que la que se mostraba con claridad en los personajes femeninos:: La interior, la oculta... Esos personajes tan jugosos tomaron por costumbre ensombrecer siempre a sus partenaires, por muy dandies, gigolos o matones que fueran. Besotes.
De acuerdo con los comentarios anteriores, interesantísima esta entrada, deWitt, historia del cine al cien por cien. No recuerdo haber visto la Baby face de Stanwyck, tomo nota.
Curiosa la foto March-Hopkins-Cooper, esta sí la vi pero hace tanto tiempo que requiere ya una revisión.
Besos.
A pesar de que me gusta mucho Barbara Stanwyck no he visto Baby Face y muy pocas de sus películas de sus comienzos.
El código Hayes fue excesivamente estricto... haciendo así que las diferentes formas de burlarlo sean increíbles!
Saludos.
Qué puedo decirte siempre mejor insinuar que mostrar, esto siempre lo ha hecho mi adorada Greta Garbo, aquellos besos que la daba John Gilbert y ella con esa cara de trance, o Jean Harlow que con simple movimiento de maravillosos vestidos nos dejaba entrever su silueta.
Lo que dice Calamarin, el sexo gratuito que vemos en muchas de las pelis de ahora...para mi sobra.
Baby Face !!! gran film pues mira me la has recordado y creo que es hora de revisarla.
En conclusión estamos perdiendo algo ??? me pregunto ???
Biquiños.
ALFORTE: las Baby Faces siempre existirán, aquí, allí....dan color u horror!
La verdad es que quizás, gracias al código, podemos disfrutar de unos guiones fantásticos.
Gracias y un abrazo!
ABRIL: yo también creo que la insinuación es mucho mejor, más divertida y sugerente, dónde va a parar!
Cómo le decía a Alforte, lo bueno del Codígo se reflejo en el ingenio de los guionistas que "insunaban" y no "mostraban" determinados asuntos.
Gracias y ole para ti!
JOSÉ RAMÓN: bienvenido a YO CONFIESO y gracias por tu original y poético comentario Pasaremos a visitarte!
Un saludo
UNO: a mí es que Bárbara siempre me convence, incluso en Dinastía.
Un abrazo
SQS: Harlow fue una de las grandes pre-code girls, basicamente porque no tenía ningún tipo de problema con su sexualidad. Hace poco vi un documental en el que una compañera aseguraba que en aquella época, antes de salir a escena, pasaba por los pezones un cubito de hielo para estar "perfecta". La verdad es que en alguna se sus películas no sólo se aprecia esta "perfección" sino también que no llevaba nada por debajo de la ropa.
Gracias y un bezazo!
GENOVÉS: no las olvidamos, maestro. Tenemos en cuenta que se trató de una autoregulación y que, como dices, no todo fue liberación. El Código también zanjó asuntos menos cuestionables como alguno de los que mencionas pero, con todo - y como comenté más arriba- ¿no crees que el código obligó a los guionistas a agudizar el ingenio y que esto se tradujo en guiones memorables?. Yo pienso que alguna película, sin código de por medio, perdería mucho interés (se me ocurre La gata sobre el tejado de zinc, por ejemplo).
Salucines
ETHAN: gracias por el enlace; le echaremos un vistazo.
Un abrazo
CINEXIM: Marlene fue otra gran pre-code, claro que sí.
Con respecto a tu segunda postdata: yo sólo conozco una foto del evento, no sé si habrá más pero no las he encontrado (en principio esta foto saldrá en uno de mis capítulos de Hollywood Revelado), aunque estoy seguro de que existen.
Un abrazo
CALAMARÍN: estas escenas de sexo que mencionas son de relleno, como muchas de violencia. Se ha pasado de utilizarlas como hilo argumental a ser un cuestionable recurso estilístico de algunos directores. Un aburrimiento...
MELVIN: Estoy de acuerdo con tu comentario, es más, el (buen) arte, incluso ahora, siempre saldrá airoso.
Un abrazo
ROY: primero, permíteme un abrazo de bienvenida. Me alegro de tu vuelta.
Es una etapa muy interesante, claro que sí. Desing for living es, además de adelantada, muy curiosa. Como todavía estoy buceando en estos años, veremos si pescamos algo más.
Otro abrazo
CLEMENTINE: pues toma nota de baby face porque estoy seguro de que te gustará. Ya nos contarás.
Gracias y besos
MANDERLY: pues toma nota porque descubrirás que la Stanwyck no evolucionó mucho porque, basicamente, no lo necesitaba. Está fantástica en este papel de "chica peligrosa".
Saludos y gracias
SUSAN: pues cuando la revises ya nos contarás!!
saludos
he ido recordándola según leía el post, a ver cómo consigo la peli...
seguro que la ví de peque en un ciclo bastante completo donde me enamoré para siempre de la Stanwyck. a mí tb me gusta hasta en Dinastía. y en El pájaro espino, bueno, aquí se sale...
tengo especial predilección por Louise Brooks y Clara Bow.
un abrazo.
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