
Yo confieso: las estadísticas de los blogs son muy divertidas. Más allá del número de visitas y demás datos que ayudan a inflar los egos, la pestaña "estadísticas" es un pozo de sabiduría. Que un gran número de lectores (o curiosos) aterricen en tu blog tras introducir en google "Greta Garbo vieja" da mucho que pensar. Que la temible Karen Balkin (la niña odiosa de "La Calumnia" de W. Wyler) sea otra de las que te proporcionan invitados es aterrador cuando no preocupante: ¿tan marcado ha quedado el personal con esta niña? Por no hablar de "Marilyn Monroe muerta fotos", "hijo de Rossy de Palma", "Mohamed Ali comiendo un helado"...Lo peor es que google los manda aquí. Yo confieso: algo debo estar haciendo mal.
Con las entradas pasa lo mismo: ¿por qué unas entradas son tan populares y otras pasan casi desapercibidas? Uno puede pensar que el número de visitas es directamente proporcional a la calidad del texto pero no, queridos confesos, no es el caso. Voy a reproduciros mi entrada más visitada (por goleada además) porque a la vista del título (Por navidad quiero un Munchkin) puede venir muy al caso. Y no, no fue una entrada navideña, sino primaveral, y muchos de sus lectores llegaron a ella tras escribir en google: fotos de enanos graciosos. En fin....
Y esa entrada decía....
Los 7 enanitos de Blancanieves están sobrevalorados. Sí, son muy monos, graciosos, tiernos, fieles...pero sobrevalorados. Si me tengo que quedar con algún enano no tengo ninguna duda. Yo confieso: me quedo con los "Munchkins", con todos ellos ¡¡¡más de cien!!! Los adoptaría a todos a pesar de su fama de borrachuzos.
"El Mago de Oz" (Victor Fleming, 1939) es muy grande y a pesar de sus casi 70 años, me sigue pareciendo innovadora por muchos motivos. Cada vez que me la regalo (sí, "El mago de Oz" es una peli que hay que auto-regalarse de vez en cuando como muy bien predica mi costume coordinator Jack Lemon) veo una y otra vez uno de los cinco minutos más maravillosos de la historia del cine: Dorothy y Totó aterrizan con su casa en un extraño mundo en color, repleto de plantas de plástico, nenúfares, casitas de cuento, una espiral de baldosas amarillas... Entonces una gran pompa de jabón surge de un decorado plano (con un Totó que ni se inmuta) y una melindrosa hada buena aparece mientras se empiezan a escuchar risitas nerviosas entre los arbustos. Y de pronto oooh! unos seres diminutos ataviados con trajes de fieltro, sombreros imposibles y flores en los zapatos, salen de todas las esquinas para agradecerle a Dorita Gale de Kansas que haya matado a la bruja mala del este ("la matasteis totalmente, agradecidos francamente"). Y Glinda, la buena hada del norte, grita: "bailad, cantad, reíd sin fin, murió la bruja del este al fin". Y los “Munchkins” comienzan una de las canciones más divertidas y macabras de la historia del cine: "Ding! Dong! The witch is dead! Which old witch? The wicked witch! Ding Dong! The wicked witch is dead!" Y una muerte nunca fue tan celebrada por todos: el alcalde, el notario, el forense, la cofradía de la canción de cuna, la cofradía de la piruleta...Y yo pienso que todas las muertes deberían celebrarse así.
Y Dorothy comienza su "camino de Oz" siguiendo las baldosas amarillas con sus recién estrenados chapines de rubíes y dejando un fiambre atrás.
Confesad conmigo: es algo macabro. Pero no nos importa. A mí sólo me importa que han pasado dos navidades y sigo sin Munchkin. Lo seguiré intentando, navidad tras navidad, aunque me consta que los "enanos graciosos" están muy demandados y yo, quizás, no he sido tan bueno como para estar en los primeros puestos de niños que quieren un munchkin por navidad.
Mientras espero os deseo varias cosas:
1.- A los navideños tradicionales, a esos que disfrutais con las luces, los villancicos, la familia y demás rituales, os deseo una feliz navidad.
2.- A los navideños interesados, a esos que les encanta recibir regalos y regalos y regalos, os deseo que Santa o/y Sus Majestades hayan considerado que os portasteis lo suficientemente bien como para recibir todo lo que deseais.
3.- A los navideños sufridores, a esos que padecen estas fechas, os deseo que se os haga corto y que (para colmo) vuestras visas no se queden temblando.
Y yo deseo encontraros a todos (pasaré lista) cuando regrese de unas mini vacaciones blogueras que, con vuestro permiso, me voy a tomar. Tranquilos, os visitaré, que una cosa no quita la otra, oiga! En cualquier caso, disfruten, a poder ser más que estas dos.
Bicos


